En treinta años, la participación de los alimentos ultraprocesados (UPF, por sus siglas en inglés) en las compras alimentarias de los hogares argentinos trepó del 19% al 29%. No es un número anecdótico: es la huella de una transformación silenciosa en la mesa familiar que, según la evidencia más reciente, tiene un precio sanitario enorme.Sigue leyendo «¿Qué costaría gravar los ultraprocesados en Argentina?»
