El impacto económico de las pandemias/epidemias y otras yerbas

Toda pandemia/epidemia/brote y demás impactos sanitarios (los llamaré pandemia para simplificar) trae aparejado impactos sociales, sanitarios y, por supuesto, económico.

Hay varios estudios hechos sobre el costo económicos del dengue (Dengue en la Argentina: un análisis económico del impacto de la epidemia de 2009 o El costo global del dengue) y del sarampión (¿Cuál es la carga económica de un brote de sarampión? o Impacto económico estimado de las vacunas en 73 países con ingresos bajos y medios, 2001-2020 ) que son nuestras dos mayores amenazas epidemiológicas más allá del coronavirus como amenaza latente.

Es decir, más allá de la preparacion sanitaria para recibir y prevenir (además de reflexionar de porque aún no podemos prevenirlas con más eficacia), a primeras ya podemos aproximar el costo económico de estas pandemias y buscar una solución (si fuera necesaria, como por ejemplo como financiar al sistema)

Sin embargo, la economía va más allá de los números y contempla las externalidades. «Una externalidad es una situación en las que los costes o beneficios de producir o consumir un bien o servicio no se reflejan en su precio de mercado. Visto de otro modo, las externalidades son efectos secundarios (buenos o malos) que se producen cuando una persona o una empresa realiza una actividad y no asume todos los costes de la misma, o todos los beneficios que le podría reportar. De esta manera, podemos distinguir: externalidades negativas o positivas»¹. En este caso las externalidades negativas están dadas por el impacto social y sanitarios y son nefastas. Sin embargo, hoy quiero destacar algunas externalidades positivas

Externalidades positivas

Hoy se público una nota donde se destaca la baja en la contaminación en China dada las medidas tomadas para evitar expandir el coronavirus. (El coronavirus produce una reducción histórica de la contaminación en China). También considera que esto ocurrió con la pandemia del 2008.

Otro aspecto positivo de las epidemias es la posibilidad de concientizar sobre aspectos claves como el lavado de manos, la limpieza o la misma vacunación. Con mecanismo cada vez más específicos de marketing, debemos aprovechar estos momentos. Y debemos evaluar como impactó cada mensaje lanzado porque debemos aprender para enfrentar otras epidemias más silenciosas aún (obesidad o depresión).

Finalmente, el avance tecnológico. Tal vez sea un punto crítico, ya que cada epidemia trajo avance científicos que también impactaron en la población no afectada directamente. (Una pulsera para predecir el contagio de la gripe o Logros científicos y tecnológicos, armas poderosas en la batalla de China contra el coronavirus)

Conclusiones

No cabe duda que la prevención lleva al menor impacto tanto económico como sanitario y social. Especialmente la vacunación, que ha demostrado ser la mejor tecnología sanitaria previniendo millones de muertes, cambiando prácticamente el rumbo de las sociedades.

Tal vez, el aspecto más importante a rescatar luego de una epidemia, es como replicar o mantener las externalidades positivas una vez vuelta la sociedad a la «normalidad». O sea, preguntarnos ¿qué podemos aprender de la epidemia?.

No propongo generar epidemias ni siquiera se me ocurre. Tampoco parar la actividad económica, pero estoy seguro que podemos reflexionar acerca de que podemos hacer las cosas un poco mejor y como toda crisis, siempre surgen oportunidades.

¹ https://economipedia.com/definiciones/externalidad.html

Publicado por Ariel Mario Goldman

Gerente Operativo de Gestión Administrativa Hospital Alvarez. CABA Presidente de la Asociación de Economía de la Salud (AES Argentina) Profesor universitario (UBA/ISALUD/FAVALORO/UNSAM)

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