Polémica por los autotest de Covid-19. Argumentos a favor y en contra

Ante el aumento exponencial de casos de coronavirus, los centros de testeo públicos se han visto saturados. Tanto el Gobierno Nacional como el Gobierno Porteño consideran los autotest como una estrategia complementaria a las actuales. Sin embargo, desde la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA), y las distintas federaciones de bioquímicos jurisdiccionales se han manifestado en contra de esta estrategia.

Argumentos en contra

Según la presidente de la CUBRA «El autotest es una práctica inconveniente. Son orientativos y no tienen valor de diagnóstico”. Además “no aseguran la cadena de trazabilidad, la confiabilidad del resultado, ni el reporte epidemiológico correspondiente”. Por otro lado, la Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires sacó un comunicado que resumo a continuación.

  1. La utilización doméstica de este autotest lleva a una pérdida del control sanitario, ya que nada garantiza la correcta realización y posterior denuncia al Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino.
  2. No se garantiza el aislamiento y seguimiento por la autoridad sanitaria de los casos positivos y sus contactos directos, con todos los riesgos de contagio y propagación del virus que ello conlleva.
  3. El manejo del material utilizado y los residuos patogénicos que generan el test difícilmente sigan las normas de bioseguridad.
  4. Una correcta toma de muestra requiere de entrenamiento y experiencia para evitar daños y obtener un resultado correcto.
  5. En la Provincia de Buenos Aires la red pública de testeos y la red de FABA de más de 1500 laboratorios privados, cubren ampliamente la demanda, bajo todas las normas sanitarias vigente.
  6. Las incumbencias profesionales determinadas por el Ministerio de Educación y las currículas universitarias tienen el objetivo de respaldar académicamente las competencias profesionales, garantizándole a la población que aquel que realiza la práctica profesional es el que está realmente preparado para la misma. Desvirtuar dicho concepto básico y elemental, y más tratándose de salud, va mucho más allá de avasallar las competencias profesionales sino que entre en el campo de poner en riesgo la salud de la población, hecho que para nuestras instituciones es inadmisible.

Además, agregan que están trabajando para que cada vez más Obras Sociales y Empresas de Medicina Prepaga den cobertura sobre los test de Covid-19 para brindar más accesibilidad a la población al testeo.

Argumentos a favor

El 4 de enero el Dr. Quiroz, Ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, solicitó liberar los test porque permiten «seguir ampliando la oferta de la capacidad de testeo, que es una herramienta importante en la gestión de la pandemia”.

Consultado sobre el comunicado de FABA, el Dr. Gabriel Montero, Especialista en Salud Pública y docente del Departamento de Salud Pública de la UBA, se expresó «también lo firma una empresa proveedora, que tiene un conflicto de interés evidente, lo cual a mi criterio no la excluye pero debería estar resaltado». Y agregó «otro defecto es que se compara contra un ideal pero no la realidad». Luego específicamente se refirió a cada punto de este. En el primer punto, al que refiere que se pierde control sanitario respondió que está parcialmente de acuerdo, «pero más se pierde si no consulta o no llega al turno». En el punto 2 se argumenta que no garantiza aislamiento, «en el mismo sentido que el punto anterior, menos aislamiento harán los que no se testean». Sobre el tercer punto, el desacuerdo es total, «No es un argumento válido ¿Qué pasa con los pañuelitos descartables o servilletas de la gente que no se realizó testeos? O me pregunto ¿los positivos que están en domicilio con dudas y sin testeo usan bolsa roja acaso? Se puede recomendar que el kit descartarlo de otro modo, por ejemplo inactivado con cloro». Sobre el cuarto punto, la toma de muestra, «un que falso negativo vs no testeo es un empate». El siguiente punto es el de mayor coincidencia, «la Red público/privada creo que debería ser el camino en esta instancia. Pero no se está dando el caso.» Finalmente, sobre las incumbencias profesionales, «no tengo nada que decir, respeto el trabajo profesional de cada uno y el valor que aporta. De todos modos, creo que con los avances tecnológicos se van a plantear muchas discusiones sobre las incumbencias en todas las profesiones». Más allá del comunicado, el Dr. Montero destacó que «se debe ampliar la cantidad de centros disponibles. Estar dos o tres horas en una fila es una exposición innecesaria. Los autotest ayudan en esta situación»

Evitar el colapso

Existen alternativas para evitar que los centros de testeo se colapsen, como usar el criterio clínico sin necesidad de confirmación por laboratorio o, como se destacó, realizar testeos en lugares privados, bajo modalidad de convenio público-privado. Hay más medidas que han tomado otros países ante circunstancias similares, que será cuestión de investigar y analizar (ej. sobre no hisopar contactos estrechos). Lo cierto es que es necesario implementar medidas urgentes para evitar restricciones masivas, por una nueva saturación del sistema.

* Al momento de publicar el artículo, la ANMAT aprobó la comercialización de los test

¿Y con la violencia que hacemos?

En una sociedad cada vez más violenta, el personal de salud se ve altamente expuesto. Les cuento que día a día vivimos en el hospital con miedo a que una persona reaccione agresivamente. ¿Vamos a esperar una tragedia?. Ya no sabemos como denunciar estas situaciones que se repiten, tanto en el sector privado como en el público. ¿Qué debemos hacer?. Acá el video de la agresión sufrida por profesionales el día 31/12/21

¿Por qué ser optimista para el 2022?

Ser optimista es la mejor manera de enfrentar el futuro, sobre todo cuando nos encontramos en momentos y situaciones dificultosas e inciertas. Cuando caemos abruptamente solo nos queda levantarnos y salir del pozo, algo que los argentinos hemos vivido muchas veces.

Analizando desde la economía, en 2020 hemos tenido la segunda peor caída de la historia. Para el 2021 se esperaba un crecimiento del 6% y, finalmente se espera superarlo, alcanzando un crecimiento del 7,5%. También ha crecido la expectativa de crecimiento para 2022 con un 4,5% vs. 2,2% proyectado a principio de año. La tasa de desempleo también cayó al 10,2 en el primer trimestre del año, al 9,6 en el segundo trimestre y se ubicó en 8,2 en el tercer trimestre del 2021, según el último informe del INDEC, otro dato alentador. Si bien la inflación, la inestabilidad cambiaría y la falta de un acuerdo con el FMI generan incertidumbre, una mayoría de empresarios, de distintos rubros, se muestran optimistas respecto al 2022.

«El 68% de los empresarios consultados en un estudio de opinión se mostraron optimistas respecto al crecimiento de la actividad en el sector inmobiliario y de la construcción durante el 2022 de acuerdo con un informe presentado hoy por el Grupo Construya.»

eleconomista.com.ar 21/12/2021

Si consideramos la perspectiva de la salud, estamos enfrentando la tercer ola del coronavirus en el país, mientras que Europa enfrenta la quinta ola. La pandemia no se superó, ni se cree que se superará en el 2022. Es más, se cree que se convertirá en una enfermedad endémica, es decir, en una enfermedad con presencia permanente. Sin embargo, en apenas 10 meses se crearon vacunas altamente eficientes contra las cepas dominantes, y a pesar de aparecer nuevas cepas, tenemos tecnología suficiente para adaptar las vacunas existentes. En Argentina, el alto porcentaje de vacunados (82,26% con una dosis, más del 70% con dos dosis y casi un 10% con dosis de refuerzo) y con vacunas suficientes como para cubrir a la población que requiera, hace que atravesemos esta ola con (por ahora) bajo nivel de internación y muertos. De todos modos, en caso de ser necesario, contamos con un sistema de salud que se fortaleció y ha adquirido suficiente experiencia como para atender un nuevo pico de internaciones. Sin dejar de mirar al Covid-19 de reojo, el sistema comenzó a normalizarse y atender la demanda contenida de otras patologías. Estamos mucho mejor que a comienzos de 2021.

En conclusión, tenes que esperar el 2022 con optimismo, sabiendo que será un año difícil y que atravesaremos varias tormentas. Debemos dar lo mejor de nosotros si queremos una sociedad mejor. En definitiva, eso se lo debemos a nuestros hijos y nietos.

Felices fiestas y feliz 2022

Sin presupuesto aprobado ¿Cómo nos afecta?

El presupuesto es la ley básica anual que da orden a las cuentas públicas. Sin presupuesto no puede haber acción pública, es por eso que el Estado Argentino establece un mecanismo alternativo en caso que el Congreso no apruebe la ley anual. Este mecanismo es por decreto y da mayor discrecionalidad al ejecutivo para manejar los fondos. Lo cual pone a la oposición en una posición muy difícil ¿aprueba un presupuesto que no está de acuerdo o no lo aprueba con los riesgos de la discrecionalidad?

¿Qué pasó en Argentina?

Según la página de Diputados Argentina «el proyecto de ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal del año 2022, enviado por el Poder Ejecutivo el 15 de septiembre pasado como lo estipula la Ley de Administración financiera, prevé un crecimiento del 4% del Producto Bruto Interno (PBI), una inflación anual del 33% y un dólar a $ 131,11. Asimismo, establece un incremento del gasto social y una reducción de los subsidios energéticos.»

El 17 de diciembre el proyecto de presupuesto fue rechazado con 121 votos afirmativos, 134 votos negativos y 1 abstención. Dos puntos fundamentales a destacar. El primero, el proyecto de presupuesto no se trató hasta diciembre. Una jugada del oficialismo, en medio de las negociaciones con el FMI, que no le salió bien. Otro punto es que, según los distintos espacios unidos en oposición, el presupuesto no refleja la realidad ni explica como va a conseguir los objetivos macroeconómicos propuestos.

¿Cómo nos afecta?

La primera consecuencia es la debilidad política que genera en el oficialismo, «marcando la cancha» por parte de los demás partidos políticos. Los próximos años tendremos batallas y negociaciones estratégicas para aprobar leyes.

Otra consecuencia es que sin presupuesto aprobado, tendrá más discrecionalidad el Gobierno para la asignación de los recursos, (ya que se prorroga el actual y los recursos crecen con la inflación). Claramente una gran debilidad para la democracia y la transparencia de la gestión (independientemente de quién esté en el oficialismo). Como contrapartida, se genera más incertidumbre y complejidad en la negociación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, algo que complica la gestión de este gobierno y de los que vendrán.

Para finalizar, la consecuencia más importante es sobre la ciudadanía. Si bien los servicios que brinda el estado seguirán funcionando, la falta de perspectiva económica y transparencia, como la ausencia de un proyecto de estado, solo trae consecuencias negativas. En definitiva, ningún país el mundo creció sin un plan económico.

Las fiestas y el covid-19

Se vienen las fiestas, que comienzan con las reuniones de fin de año, almuerzos, cenas, reencuentros y culmina con Navidad y año nuevo. Con los contagios en aumento, cerca del 40% en los últimos 15 días, y la incógnita de la variante Ómicron, debemos estas muy atentos.

Este año corremos con dos ventajas. La primera es la base de casos activos. El promedio en la primera semana de diciembre 2020 era de 6000 contagios diarios, mientras que este en 2021 estamos con una media de 2200 en la misma semana. La otra gran ventaja es el 66% de la población con las dos dosis, y especialmente con muy altos porcentajes en la población más vulnerable. Incluso se comenzó con la tercer dosis, como dosis de refuerzo para aumentar la protección frente a la infección (con dos dosis disminuye los casos graves y las muerte, la tercera refuerza para evitar el contagio, ante la caída de anticuerpos)

Por la experiencia del año anterior y mirando al resto del mundo, podemos esperar un crecimiento de los contagios con pico entre la última semana del año y las dos primeras semanas del 2022. Sería una pequeña ola comparada con las sufridas. También podemos esperar otra ola, un poco más importante entre marzo y mayo. Entonces ¿Qué debemos hacer?

No debemos preocuparnos, pero si ocuparnos.

  • Debemos trabajar para que la población que no terminó su esquema, lo finalice. Hay casi 6 millones de Argentinos que iniciaron la vacunación pero no la han completado, a pesar de contar con las vacunas.
  • Debemos mantener los ambientes ventilados.
  • Debemos usar barbijo en lugares cerrados
  • Debemos mantener distancia social
  • Debemos seguir con las medidas de higiene.

Venimos de años muy duros, y si queremos seguir con las flexibilizaciones, debemos estar atentos y ocuparnos. Aún queda mucho camino por recorrer.

Ómicron: Profecía autocumplida

Hace casi un año que comenzó la vacunación en el mundo. Las desigualdades se reflejaron inmediatamente. El 50% de las vacunas llegaron a países que acumulaban el 13% de la población total. El problema del nacionalismo de las vacunas generó una demanda mundial y desnudó la realidad de las inequidades entre los países ricos y los países pobres. En ese momento, hemos advertido no alcanzaba con vacunar a un país entero si dejamos al resto sin nada, una mutación era el mayor riesgo (las brechas de la vacunación)

En mayo, frente a estos problemas se discutió el valor de las patentes y la posibilidad de liberar a las vacunas contra el Covid-19. Carmen Calvo, Vicepresidenta de España, expresaba «o nos salvamos todos o no nos salvamos ninguno». No se liberaron las mismas pero se comenzó la distribución hacia aquellos países de medianos ingresos, incluso vía donaciones, por lo cual volvió a quedar solapado el problema de la nacionalización de las vacunas y la falta de acceso de gran parte de la población.

En julio, la profecía se autocumplió por primare vez. Apareció la variable Delta, el eje de discusión pasó a como afrontar este nuevo riesgo y la necesidad de vacunar a toda la población local, pero no a todas las poblaciones del mundo.

En agosto surgió la discusión de la tercera dosis. (Tercera dosis. ¿Es una buena estrategia) Vacunar con terceras dosis protege y refuerza a la población más expuesta o vulnerable, sin embargo nuevamente la disyuntiva era si esas dosis no eran mejores que lleguen a quienes no habían sido vacunados. Nuevamente una advertencia sobre nuevas cepas como riesgo.

Hace unas semanas, Europa volvió a ser el epicentro del virus y advertimos sobre la necesidad de terminar de vacunar por la posibilidad de una nueva ola y el riesgo de mutación. (Vacunate: se viene la tercer ola).

Finalmente esta semana apareció Ómicron en África y la profecía se autocumplió otra vez. Apareció una nueva cepa y la pesadilla se volvió realidad. Nuevamente se limitan viajes, se piensan en confinamientos y a rezar que las vacunas actuales sean efectivas. ¿Habremos aprendido para el futuro? ¿Priorizaremos a las poblaciones no vacunadas o vamos a discutir la cuarta dosis?. Debemos lograr que no aparezcan nuevas cepas y eso depende de la equidad en la vacunación.

Vacunate: se viene la tercera ola

Europa empieza a sentir la tercer o cuarta ola con mucha fuerza. Países como Austria o Países Bajos ya han tomado medidas nuevamente de confinamiento, mientras otros como Alemania advirtió sobre una «navidad terrible». Claramente los contagios aumentan pero no así las muertes como en olas anteriores. El mayor riesgo hoy es una nueva mutación que transforme al virus en resistente a las actuales vacunas.

En Argentina, aún no hemos entrado en la tercer ola. No sabemos con ciencia cierta cuando vendrá. Pero sabemos que afecta a todo el mundo y no seremos la excepción. Demos prepararnos. La mejor forma es a través de la vacuna, y si bien la campaña de vacunación avanza, se ralentizó en las últimas semanas, especialmente con muchos que se han vacunado con una dosis solamente. Son aproximadamente 8 millones de personas en esta situación, de los cuales cerca de 2 millones están dentro de los 21 días. En general, las brechas aumentan a medida que disminuye la edad.

“Si se pierden la protección inmune y los cuidados, puede haber rebrote” de Covid-19, advirtió Quirós. Por eso, al hablar sobre la manera de evitar nuevos fotos de contagios, resaltó la importancia de continuar con la campaña para completar los esquemas de inoculación y de refuerzo para el otoño de 2022, y de seguir con los cuidados de uso de barbijo y ventilación en lugares cerrados.

Dr. Fernan Quiroz. 18/11. La Nación

Hoy es el día para que nos vacunemos todos si queremos vencer a la pandemia. En plena tercera ola ya no será efectiva. La vacunación es un acto individual, que nos proteje individualmente y es un acto solidario, que nos proteje como sociedad. El peor escenario que podemos crear es pensar que la pandemia terminó. Lamentablemente el virus aún sigue, aunque la buena noticia es que hoy tenemos las herramientas para enfrentarlo y combatirlo.

Planes sociales, economía y salud

Los planes sociales siempre han generado polémica. Actualmente, desde el «generan vagancia» hasta «perpetúan la pobreza», son cargados de suspicacias políticas y estereotipos. ¿Son necesarios? ¿Cuántos hay? ¿Qué impacto tienen? ¿Se pueden eliminar?

En la Argentina existen distintos tipos de planes, clasificados de acuerdo con la base de datos de programas de protección social no contributiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), como programas de transferencias condicionadas (2 vigentes)*, pensiones sociales (2 vigentes) y programas de inclusión laboral y productiva (con 9 vigentes). Si bien no hay un numero consolidado de los beneficiarios (no se pueden sumar por separado, ya que hay posibilidad de tener más de un plan social), se calcula que el 40% de la población argentina tiene acceso a algún plan social. Tampoco es fácil encontrar el dinero destinado al conjunto de todos estos planes, aunque es un estimado del 30% del gasto público nacional, más gastos provinciales y municipales.

«El director del ODSA, Agustín Salvia, señaló a Chequeado que ese número abarca aproximadamente al 40% de la población total, y explicó que en 2020, con la incorporación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y la ampliación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), esa cobertura trepó al 53% del total de argentinos, aunque en 2021 volvió a ubicarse en torno al 40%.»

Qué son y cómo surgieron los planes sociales en la Argentina – Chequedo.com –
ODSA: Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA)
Un poco de historia

Con la vuelta a la democracia ha existido una imperiosa necesidad de luchar contra el hambre y la pobreza, donde post dictadura el 25% de la población argentina tenía necesidades básicas insatisfechas. El Programa Alimentario Nacional, conocido como PAN, fue la respuesta que brindó el gobierno a la crisis social. Con amplio apoyo en sus comienzos, fue reconocido como un programa de emergencia paliativa de corto plazo, pero las críticas no tardaron en llegar ante la falta de recuperación económica y de generación de empleo. A mediados de la década del 90 y principios de los 2000, se crearon los primeros planes de transferencia de fondos, cuya finalidad era “generar empleo transitorio para personas desocupadas”. Con el tiempo los programas y planes sociales fueron creciendo y consolidándose a medida que las condiciones empeoraron de la mano de la inestabilidad macroeconómica. Actualmente, se creó una dependencia a la asistencia social, utilizándose como fuente de sustento permanente en lugar de ser una ayuda temporaria.

Problemas estructurales y condiciones macroeconómicas

Por un lado, la falta de crecimiento económico, el déficit fiscal (46 años sobre los últimos 60 años), la emisión monetaria descontrolada, el endeudamiento a mansalva con repetidos defaults, la falta de financiamiento internacional, la inflación desmedida, la alta carga impositiva y el deterioro educativo (en particular de condiciones técnicas para los trabajadores) son problemas estructurales en la economía argentina. (Algunos sectores también incluyen a la normativa y los costos laborales). Por otro lado, la restricción de exportaciones, las trabas a las importaciones, el cepo cambiario o la doble indemnización son condiciones coyunturales, mitigantes de corto plazo, pero con altos costos en la economía real, especialmente cuando perduran en el tiempo.

El desempleo, la pobreza y la inseguridad alimentaria, son las consecuencias de años de políticas cortoplacistas sin rumbo fijo. Entonces aparecen los planes y programas sociales. Se hacen necesarios ante las crisis constantes pero apenas son paliativos. Son fáciles de culpar, como fue en los ’80, ya que no generan soluciones, dado que no permiten salir de la pobreza. Sin embargo, sobre las verdaderas causas de los problemas, la falta de inversión productiva y la economía informal (apenas el 28% de la fuerza laboral esta bajo la ley de trabajo) poco se propone. La verdadera salida es generar trabajo genuino, pero para lograrlo, primero necesitamos trabajar sobre las condiciones estructurales.

Planes sociales y salud

Los condicionantes sociales de la salud (educación, pobreza, alimentación, etc.) tienen mayor impacto en la salud poblacional, que el mismo sistema de salud. Incluso, hay un fuerte efecto positivo entre ingreso per cápita y esperanza de vida al nacer, mientras que no se constata el mismo efecto relacionando el gasto en salud y la esperanza de vida al nacer, especialmente en países de medianos y bajos ingresos.

«La existencia de una fuerte relación entre la esperanza de vida y las condiciones socioeconómicas, medida a través de indicadores de ingreso, educación, vivienda, trabajo y distribución de la renta, ha sido estudiada por numerosos autores e instituciones, tanto desde el punto de vista teórico, como desde el empírico».

Temporelli, Karina; Viego, Valentina; Relación entre esperanza de vida e ingreso. Un análisis para América Latina y el Caribe Lecturas de Economía, núm. 74, enero-junio, 2011, pp. 61-85 Universidad de Antioquia. Colombia

Lo expuesto hasta acá demuestran dos cosas: por un lado, que debemos ser inteligentes a la hora de invertir en salud, y por el otro, la importancia de los planes sociales. Tanto para atenuar la pobreza, como también, por su impacto positivo sobre la salud. De todos modos, como se expuso, no son la solución a los problemas de los argentinos. Hace falta un cambio de rumbo. Un pacto político, que trascienda los colores partidarios, definiendo el camino para los próximos 10/15 años, generando condiciones para el desarrollo económico, la inversión y la generación de empleo; entonces recién ahí podremos hacer desaparecer los planes sociales definitivamente.

Recomendado para leer:

*Faltaría incluir en la base como programas de transferencia condicionadas el Plan Argentino Contra el Hambre y el IFE, ambos 2020

Pobreza, nada nuevo en Argentina (y el mundo)

La pobreza es un fenómeno mundial. En el último informe anual, Panorama Social de América Latina 2020, la CEPAL estimó que el total de personas pobres en América Latina en ascendió a 209 millones a finales de 2020, 22 millones de personas más que el año anterior. Esto representa el 33,7% de la población, llegando a niveles sin precedentes en las últimas décadas.

El 30 de septiembre, el Indec presentó el informe semestral de pobreza en Argentina con un 40,6% en la primera mitad del año. El numero muestra una pequeña mejora respecto al segundo semestre 2020 (42%) y coloca la misma en 5,4 puntos por encima del nivel pre-pandemia.

“La pandemia ha evidenciado y exacerbado las grandes brechas estructurales de la región y, en la actualidad, se vive un momento de elevada incertidumbre en el que aún no están delineadas ni la forma ni la velocidad de la salida de la crisis. No cabe duda que los costos de la desigualdad se han vuelto insostenibles y que es necesario reconstruir con igualdad y sostenibilidad, apuntando a la creación de un verdadero Estado de bienestar, tarea largamente postergada en la región”

Alicia Bárcena,  Secretaria Ejecutiva de la comisión regional de las Naciones Unidas.

Los niveles alcanzados en Argentina son muy malos, y lamentablemente, no son nuevos. Tal como se expresó, el covid explica solo 6 puntos. Los otros 35/36 puntos son problemas estructurales más malas decisiones económicas coyunturales. Es decir, no alcanza con distribuir dinero sin resolver problemas como empleo, vivienda o cloacas.

Dos reflexiones, a un tema que mucho no hay para agregar. La primera referida a los números frios de los informes. Detrás de cada dato, hay miles de personas que todos los días sufren las consecuencias de la pobreza y marginalidad. La segunda es, que si bien sabemos que la solución es de largo plazo, inmediatamente debemos tomar la decisión política de comenzar a erradicar la pobreza. El mundo invirtió millones en el Covid-19, resignó crecimiento y frenó su economía para buscar protegerse y evitar millones de muertes. Tal vez, si entendemos que la pobreza es la primera causa generadora de muerte evitable, estaríamos dispuestos a invertir, cambiar o resignar parte de las ganancias de unos pocos para que muchos vivan. ¿O es mucho pedir?