¿Es necesaria una reforma del sistema de salud en este momento?

A propósito de los recientes dichos de la Vicepresidente de Argentina la Dra. Cristina Fernández acerca de la necesidad de reformar integralmente el sistema de salud, surgen las preguntas acerca de la necesidad y relacionadas a la oportunidad. Las respuestas son más complejas de lo que parecería ser.

Necesidad

Desde un punto de vista técnico el sistema de salud argentino urge de una reforma. Para comenzar, la fragmentación entre los subsistemas (público, privado y de la seguridad social ) y dentro del cada uno de ellos, hace que nuestro sistema no brinde los mismos derechos para todos. Otras consecuencias son la falta de gobernanza y la duplicación de gastos y aportes. Es decir, rápidamente encontramos problemas de equidad, eficiencia y sustentabilidad.

Analizando principales problemas sectoriales encontramos en la seguridad social: la ruptura de la solidaridad de la obras sociales nacionales con las reformas introducidas en los´90; la inviabilidad actuarial para cubrir riesgos de muchas obras sociales por la baja cantidad de afiliados; la inviabilidad actuarial del INSSJP agrupando a las personas con mayor riesgo en lugar de dispersarlo; la cobertura de las ART fuera de la orbita de salud; entre otros. El subsector público presenta serios problemas de eficiencia en el manejo de recursos físicos y humanos, problemas de obsolescencia tecnológica, problemas de distribución de profesionales a lo largo y ancho del país, grandes demoras y colas, etc. Finalmente, el sector privado tiene un serio problema de financiamiento (tanto prepagos como prestadores) y presenta problemas de sustentabilidad.

Por último, es necesario una ley que determinen los roles y responsabilidades de los financiadores, el estado y los prestadores públicos y privados. Una ley que adhieran todas las provincias y permita establecer un plan estratégico de salud con todos los actores alineados al los mismos objetivos centrales.

Oportunidad

El covid-19 desnudo nuestra mayores debilidades, exponiendo nuestras ineficiencias e inequidades. Los desafíos a futuro son aún mayores, con nuevas pandemias latentes, problemas ambientales, envejecimiento poblacional y avances de la medicina (y sus costos). Hace años que salud no estaba en la agenda política, por lo que hace a la gran oportunidad para generar la tan esperada reforma del sector.

Sin embargo, se presentan dos temas muy fundamentales que se entrelazan. El primero es que está comprobado que las reformas en salud deben involucrar a la población. Hasta hace poco, las encuestas mostraban que los problemas de salud no eran un tópico de gran importancia para la sociedad, que se mostraba, a pesar de los problemas, bastante conforme con su cobertura, independientemente del sector en el que se atendían. La aceptación social será fundamental para el éxito del proyecto que se quiera implementar. Por otro lado, es indispensable el compromiso de una reforma de estado y no de partidos. De nada servirá introducir modificaciones que el próximo gobierno de turno derogue y vuelva todo para atrás. Es por eso que me hago una y mil veces esta pregunta, ¿es el momento de iniciar una reforma? La grieta, una vez más, genera la falta de viabilidad de una reforma necesaria. Vos, ¿qué opinas?

¿Quién tiene la verdad?

Ayer 07 de junio la FDA (la agencia regulatoria de medicamentos de EEUU) aprobó por mecanismo de emergencia «Aduhelm» (aducanumab) el primer medicamento contra el Alzhéimer en 20 años. Muchos investigadores independientes ha cuestionado la evidencia y su escaso resultado, casi con diferencias marginales en los ensayos doble ciego (medicamento vs placebo). No lejos de la polémica, su aprobación se realizó sin pruebas contundentes y con recomendación de continuar con los ensayos clínicos posterior para verificar el beneficio clínico y su efectividad.

«Aunque los datos de Aduhelm son complicados con respecto a sus beneficios clínicos, la FDA ha determinado que existe evidencia sustancial de que Aduhelm reduce las placas de beta amiloide en el cerebro y que la reducción de estas placas es razonablemente probable que prediga importantes beneficios para los pacientes»

https://www.bbc.com/mundo/noticias-57392200

Si buscan por los motivos de su aprobación encontraran acerca la presión de las asociaciones de pacientes, cuyos argumentos se basan el la posibilidad de aplicar a personas casi sin esperanza, y por supuesto, el lobby del laboratorio. La gran contra es el valor de venta, aproximadamente $50.000 dólares, un nuevo costo muy alto para el sistema sanitario. La polémica ya se instaló, te dejo algunos artículos periodísticos con mayor profundidad del tema

Expuestos los múltiples intereses, es un tema que enseguida copó los medios del mundo. ¿Quién tiene la verdad? Los que defienden el medicamento o los que piden que se saque del mercado. Si no trabajas en salud, y poco te ha interesado, no se si te suena conocido todo esto. Muchas verdades y mentiras se han dicho acerca del Covid-19 y la vacunación. Se han tomado posturas radicalizadas según lo que informaba los medios y le creíamos a quien más simpatía nos genera. El problema es cuando la información va en contra de la salud pública, cuando se busca desinformar. (¿Quiénes son los “Médicos por la Verdad” y los “Epidemiólogos Argentinos”, grupos que difunden desinformaciones sobre el coronavirus? y Las noticias falsas sobre el coronavirus y el impacto social). Solo te pido que reflexionemos juntos, te invito a buscar evidencia sin posturas políticas, a lo mejor encontramos como seguir adelante todos juntos.

Residencia de Economía de la Salud y Administración Hospitalaria – Concurso 2021

La Residencia de Economía de la Salud y Administración Hospitalaria es una propuesta formativa (remunerada) de posgrado con modalidad de capacitación en servicio, con 3 años de duración y acreditada por el Ministerio de Salud del GCBA, existiendo una similar en la Provincia de Buenos Aires.

El residente de Economía de la Salud y Administración Hospitalaria trabaja y se capacita en el Área Contable de los distintos Hospitales de la Ciudad de Buenos Aires, como así también en distintas Direcciones Generales del Ministerio de Salud.

Con el antecedente de la Residencia de Contabilidad Hospitalaria que duró 7 años entre 1987 y 1994, ha logrado mantenerse ininterrumpidamente por 17 años. Ha formado más de 60 profesionales, muchos de los cuales, una vez finalizada, han quedado ligados a cargos gerenciales en el GCBA, o a la misma Residencia. Otro grupo de ex-residentes han rendido concurso para otras áreas de Gobierno y otro ha optado por seguir ligado a la salud a través del sector privado.

Por tercer año consecutivo, el Ministerio de Salud de la Nación y los Ministerios de Salud de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han decidido ofrecer a través de un concurso Unificado, que incluye el examen de ingreso, orden de mérito y proceso de adjudicación, pero respetando las particularidades que se determinan en las normativas de los sistemas de cada jurisdicción. Para más información https://www.buenosaires.gob.ar/salud/docencia-investigacion-y-desarrollo-profesional/concurso-2021/concurso-unificado

Correr al virus es imposible

Argentina está corriendo atrás del virus del Covid-19, y así es imposible. Este año ha tomado medidas tarde y sigue con medidas parciales que no van a bajar los contagios de la manera que necesitamos. La evidencia demuestra que ante una ola de contagios, la única forma de control es evitar la circulación máxima, aunque hay una gran resistencia, especialmente por miedo a los errores que hemos cometido y la falta de vacunación.

Los errores del pasado

El primer error es pensar en cuarentenas largas. El año pasado se intentó controlar el virus aislando a la gente. El problema que eso sirve si el virus no está presente, o sea si hubiésemos controlado estrictamente la frontera con cuarentenas estrictas a todos los viajeros y testeos en paralelo. Pero una vez que ingresó y comenzó a circular, al regresar la actividad el virus se expande. La lección es que los aislamientos deben ser de cortos períodos, solo en épocas de grandes contagios, con el objetivo de no saturar los sistemas de salud. El impacto social y económico es muy alto, como así también el sanitarios que posterga otras patologías para atender exclusivamente Covid-19.

El segundo error es tomar medidas parciales. Hay evidencia contrariada respecto al resultado del contagio en los colegios porque el virus actúa como un todo y no en forma parcial. En un primer análisis, los países que peor resultado han obtenido durante las olas y la cantidad de muertos han mantenido los colegios abiertos. Los más exitosos han pasado a la virtualidad. Sin embargo, hubo muchos países que cerraron los colegios y les fue mal (como a nosotros). Esto se debe a que las medidas deben ser conjuntas, solo cerrar colegios no es suficiente para parar una ola. A los países que le fue mejor cuando pasaban a la virtualidad, también se restringía el transporte y el comercio.

El tercer error es separar economía y salud. Ya lo he escrito varias veces, todo anuncio sanitario debe ir acompañado por un anuncio económico. De lo contrario, nos para ante el falso dilema de cuidar nuestra salud o nuestro bolsillo. No existe tener salud en la pobreza o generar riqueza en la enfermedad. Te dejo un link con un articulo que escribí en la Revista Médicos. Para ganarle al Covid-19 la Argentina necesita un plan macroeconómico

Otro error fue no controlar. Confundir los conceptos de control y represión es muy común para nosotros. Evitar manifestaciones es tan necesarios como controlar el transporte público. La falta de control , y el mirar el ojo ajeno (si los otros lo hacen por qué yo no), hizo que la gente deje de cumplir con los protocolos. Culpar a la gente simplemente es caer en la simplificación y no asumir el error de la falta de control del estado.

La vacunación

La falta de vacunas, claramente un problema mundial, exacerbado en nuestro país por cuestiones como el vacunatorio VIP o la falta de claridad del por qué no tenemos vacunas de Pfizer. Sin embargo, también es necesario resaltar que estamos entre los 20 países que más vacunas tenemos (somos el país 31 en cantidad de población).

Argentina para controlar el virus necesita aproximadamente entre 42 y 46 millones de dosis, es decir, alcanzar aproximadamente el 50% de la población vacunada, momento que se considera funciona la inmunidad del rebaño. Solo 6 países en el mundo han logrado vacunar más de 40 millones de personas y apenas 4 países (de población superior a las 500.000 personas) han logrado superar recién el 35% de su población vacunada.

Listado de 6 países con más de 40 millones de vacunas. Sigue Francia con 39.5M

En resumen, no debemos confundir la falta de vacunas (independientemente de la causa y las excusas) con la necesidad de controlar la ola. Europa con mayor porcentaje de población vacunada que nosotros también sufrió una segunda y tercera ola, logrando controlarlas solamente con confinamientos. Es menester resaltar que la vacunación nos va a permitir controlar el virus y su circulación, pero su efectividad es luego de 20 días de la segunda dosis. Es decir, que vacunar ya a toda la población (si fuera posible) recién tendría efecto a fin de junio, lo cual debemos tomar medidas urgentes y estrictas para parar la ola de contagios y muertos.

Algunas conclusiones

Los confinamientos para largos períodos, medidas de restricción laxas o parciales y sin medidas económicas que las acompañen no sirven. No haber tomado medidas más estrictas en marzo o abril, hizo que las medidas se hayan extendido en el tiempo y los resultados no se vean. La pregunta es ¿por qué no se han tomado a tiempo? Porque se ha politizado una vez más la pandemia. Se tomaron posturas radicales y enfrentadas por mezquindades políticas pensando una futura elección. Los medios tomaron posturas e impulsaron a la gente a que tome posturas más radicalizadas. Muchos hemos apoyado medidas o contramedidas sin el conocimiento suficiente por simpatía o desagrado con dirigentes políticos. Yo te invito a reflexionar que podemos hacer y cual debe ser nuestro rol como ciudadanos comprometidos. Me gustaría leerte.

De vacunas y patentes

El mundo comenzó hace unos meses a vacunar contra el Covid-19. Actualmente han sido aprobadas 7 vacunas y hay muchas más en investigación. Sin embargo, la gran mayoría de vacunas han llegado a países de altos ingresos, generando una gran desigualdad a nivel mundial. Una de las grandes discusiones son las patentes que otorgan el monopolio de producción a los laboratorios.

A la iniciativa de liberar las patentes, promovida por la Organización Mundial de la Salud, impulsada especialmente desde India y Sudáfrica, y apoyada por más de 100 países, se la ha sumado Estado Unidos, que ha cambiado su postura inicial. La idea es bajar los costos de y lograr una mayor producción para lograr una mayor equidad. También es cierto que el mundo se ha dado cuenta que no alcanza con estar vacunados unos pocos, ya que se corre el riesgo de la evolución del virus. Carmen Calvo, Vicepresidenta de España , lo ha expresado «o nos salvamos todos o no nos salvamos ninguno»

Actualmente, la Organización Mundial del Comercio (OMC) debe tomar la decisión si se liberan las patentes para que puedan ser producidas como genéricas por cualquier laboratorio. La OMC es «un órgano multinacional donde las decisiones deben aprobarse por consenso, lo que complica cualquier movimiento. La iniciativa para permitir la fabricación de vacunas genéricas sigue contando con poderosos detractores, como la Unión Europea, Japón, Suiza, el Reino Unido o Brasil», según informa ‘Bloomberg’.   

Quienes se oponen creen que la suspensión de las patentes no daría el resultado porque la mayoría de países no tienen la infraestructura necesaria para fabricar las vacunas. Por otro lado, argumentan que será un gran problema conseguir las materias primas que se requieren para fabricar las vacunas. «El grueso de esas materias primas procede de Europa y EE UU, un país que ha prohibido hasta ahora su exportación». Finalmente, aunque se cuente con el proceso de transferencias de tecnologías, la infraestructura y se consigan las materias primas, el proceso para producir y garantizar la calidad de las vacunas será bastante largo, no siendo la solución que el mundo necesita actualmente.  

Como siempre te dejo algunos artículos periodísticos, de donde he tomado las citas, para que puedas profundizar en el tema y sacar tus propias conclusiones.

El problema de las patentes y los monopolios se dan desde hace muchos años y los precios de algunos medicamentos, especialmente los biológicos, son realmente impagables e inaccesibles. Una vez más, como la ha hecho con el sistema de atención médica, la pandemia ha puesto al desnudo un problema complejo que genera grandes inequidades. Debemos pensar de que forma se incentiva a la industria para que siga investigando pero que los medicamentos sean accesibles a todos. Las patentes no lo han logrado. Esta es una nueva oportunidad, y el mundo no la puede dejar pasar.

¿Podemos tomar las mejores medidas sanitarias contra el covid-19?

En plena segunda ola, con récords de contagios, ocupación y muertos, es menester tomar medidas urgentes. Sin embargo, el accionar del gobierno está limitado por la economía y la política. Esto pone en duda qué profundidad tendrán las medidas sanitarias aunque la crisis sanitaria lo amerite.

Económicamente esta semana se han producido algunos movimientos. Resultado de la especulación respecto a las medidas sanitarias y las restricciones a la circulación, el mercado comenzó a inquietarse. Como primera muestra y dadas las limitaciones en la compra de divisas, el dólar blue (dólar fuera del mercado legal) comenzó a aumentar y encendió las alertas en el Ministerio de Hacienda. Un aumento importante impacta sobre los precios, el consumo y los ingresos, aumenta la incertidumbre y extiende la recesión. Esto obliga al gobierno a tomar medidas colocando deuda y aumentando el interés. En el medio están las negociaciones con el FMI y la lucha contra la inflación. Es decir, un panorama complicado para el Gobierno que debe tomar decisiones sanitarias que tienen efectos negativos sobre la economía.

Por otro lado, las medidas tomadas hace casi 14 días, que vencen el 1 de mayo a las cero horas, han generado rechazo en parte de la sociedad e impulsado nuevamente la «grieta política de la pandemia». Incluso desató peleas entre Nación y CABA, con intervención judicial. Esto llevó muchas horas de reuniones y negociaciones con propios y ajenos de cara al futuro, especialmente con miras a las elecciones que vienen. Otra vez, la mezquindad política complica la toma de decisiones sanitarias.

Les dejo algunas noticias para profundizar sobre estos conceptos y entender que medidas sanitarias se vienen.

La Argentina necesita tomar medidas urgente para aplanar la ola de contagio y no colapsar el sistema de salud. Controlar el virus nos llevará un tiempo más porque se necesita vacunar al menos al 50% de la población, por lo tanto no hay que confundir con el objetivo de las medidas que se tomen esta semana. Se debe ser consiente desde lo sanitario y lo económico, tomando medidas estrictas de corto plazo (2 a 3 semanas) y fundamentalmente, medidas que puedan controlarse, de lo contrario serán poco efectivas. Me pregunto, ¿podemos tomar las mejores medidas sanitarias contra el covid-19? Y si tendrías que tomar una medida mañana, ¿qué harías?

Nuevas medidas: Comunicación, Culpas y Escenarios futuros

Las necesidades económicas y sociales de la población, sumado a los intereses creados por los diversos espacios políticos (tanto oficialistas como oposición) e intereses de los medios, y la experiencia pasada con los confinamientos y su constante prolongación, hace que analizar las medidas sanitarias dispuestas por el Presidente Alberto Fernández durante la noche del 14 de Abril sea muy complicado y delicado.

Indiscutiblemente era necesario tomar medidas. Sin embargo, hay tres aspectos para resaltar: La forma de comunicación, las culpas y el probable escenario a futuro.

La mala comunicación desde el propio gobierno, asegurando por la mañana, a través del Ministro de Educación de la Nación, que las clases presenciales, de momento, no eran necesario suspenderlas crearon un escenario que generó indignación inmediata. Se informó la baja contagiosidad que se dio en ámbitos escolares, pero nada se dijo del problema que genera en el transporte público. No se buscaron alternativas al transporte o al menos si lo hicieron, no lo comunicaron. La comunicación de por qué tomaban cada medida nunca llegó. No soy especialista en comunicación pero considero, como ciudadano, que debe ser un punto a mejorar si quieren lograr efectividad con las medidas.

«No podemos comenzar las restricciones cerrando las escuelas. Si tiene que haber una disminución de la presencialidad para restringir la circulación de personas, no debería implicar la suspensión absoluta de las clases en las aulas como primera medida» Nicolas Trotta, Ministro de educación.

https://www.telam.com.ar/notas/202104/550735-clases-presenciales-coronavirus-nicolas-trotta-reunion-consejo-federal-de-educacion.html

El segundo punto fue la culpa. Realmente pedir que un político haga un mea culpa es casi como pedir un milagro. Es comprensible que cuesta mostrar debilidad pero la poca sensibilidad demostrada culpando a la sociedad y al sistema de salud es aún peor. La irresponsabilidad del incumplimiento de protocolos es innegable pero los controles en restaurantes, bares y otros espacios públicos es función indelegable como estado. La marcada falta de control es tan responsable de este pico como la falta de conciencia por parte de los ciudadanos. Por otro lado, y como parte del sistema de salud, solo puedo decir que atender es nuestro deber y lo hacemos con los recursos disponibles. Todas las enfermedades son importantes y el sistema ante los límites debemos priorizar. Cuando bajó la demanda por Covid-19, se hizo imperioso atender otras necesidades. Han quedado postergados miles de ciudadanos y con esta nueva ola, se sumaran otros miles.

“No es que se relajaron los centros de salud tanto en el ámbito público como en el privado, sino que empezamos a atender la demanda de gente que necesitaba ser atendida con dolencias que venía sufriendo hace un año”, se explayó Previgliano. Y prosiguió: “Aprovechando la disminución de casos se buscó solucionar los problemas pendientes que dejó la pandemia”.

https://www.lanacion.com.ar/sociedad/nuevas-restricciones-practicamente-estamos-en-estado-de-sitio-dijo-el-director-del-hospital-nid15042021/

El último punto es pensar si las medidas serán suficientes. Desde un punto de vista sanitario disminuir el transporte y limitar el movimiento de la ciudadanía a lo estrictamente necesario es la experiencia a nivel mundial que demostró controlar brotes, aunque no frenar el virus. Es decir, restricciones de corto plazo para bajar el nivel de contagios. Al virus se lo controla con vacunas, testeos y aislamientos reales de contactos estrechos. Por diversos motivos estamos distantes de conseguir este ideal (no es motivo de análisis en esta entrada). Solamente el cumplimiento efectivo nos acercara al objetivo de corto plazo que es llegar al 30 de abril con una disminución de casos considerable.

Más allá de los estrictamente sanitario, el anuncio de medidas fue incompleto, ya que debieron anunciarse medidas económicas complementarias para los afectados por las restricciones. Esto es salud y economía, no es dicotómico. Justamente el principal motivo de no tomar medidas de restricción más profundas es el impacto económico que traen aparejadas. Los países desarrollados han demostado efectividad en medidas de confinamiento total, pero tienen una realidad socio-económica totalmente opuesta a la nuestra.

Mi deseo que el 30 de abril la curva descienda y se levanten las medidas, pero dependerá mucho del esfuerzo de todos. Es realmente comprensible el miedo, la frustración y el enojo, pero también tenemos que entender que el sistema esta comprometido y son necesarias algunas restricciones.

Las brechas de la vacunación

Ya no cabe duda que la vacunación es la salida de la pandemia. Pero no alcanza que se vacune un grupo de personas, ni siquiera alcanza que se vacune un país entero. Hoy la globalización hace que sea más dinámico que nunca. La aparición de las diversas cepas en todo el mundo, potenciado por el movimiento contaste de personas, es un desafío más que debemos encarar para lograr controlar el virus.

El problema mayor es la brecha de vacunados entre los diversos países. Un hecho que no sorprende a esta altura del siglo XXI, pero que siempre es necesario remarcar. El 50% de las vacunas llegaron a países que acumulan el 13% de la población total. el problema del nacionalismo de las vacunas generó una demanda mundial y desnudó la realidad de las inequidades entre los países ricos y los países pobres. Incluso, ya determinados países han visto con buenos ojos un pasaporte sanitario o libreta verde para aquellos que han sido vacunados, generando una mayores brechas.

En Argentina, el proceso de vacunación, con los aciertos y defectos que puedan existir, es centralizado en los procedimientos de adquisición y reparto, y descentralizado en el proceso de almacenamiento y aplicación. Es decir, la Nación compra y las reparte a las provincias y estas las aplican a sus ciudadanos. La complejidad del proceso de compra (recordando que es una vacuna que está aprobada por emergencia y se han hecho concesiones con clausulas de indemnidad) pone a los estados casi como único posible demandante mundiales. Sin embargo, han rondado ideas que los privados compren estas vacunas para sus afiliados. Más allá de lo explicado, si bien no hay ley que lo impide, deben sumarse a un mercado oligopolico (mercado con pocos oferentes y muchos demandantes) y competir directamente contra otros países. En mi opinión, la posibilidad de éxito es prácticamente escaso y la posible consecuencia del éxito, pensado que la posibilidad de acceso se daría en función de la capacidad de pago y sin otro criterio sanitario, generaría una gran inequidad dentro del país que ya está, como se explicó al comienzo, en una situación de inequidad respecto a los países más ricos.

Como siempre te dejo algunas notas para ahondar en conocimiento sobre lo escrito.

Que el proceso de compra y distribución, como así también de aplicación, pueden mejorarse, no cabe duda. Que el hecho que amigos del poder se hayan vacunado, es aberrante y repudiable. Sin embargo, no podemos permitirnos alentar procesos que generen más inequidades que las que nos toca vivir. ¿Estas de acuerdo?

Volviendo a la discusión más básica de economía: ¿Cuál es el rol del estado?

Una de las discusiones más básicas en economía es determinar cual debe ser el rol del estado. Los extremos se tocan, tanto liberalismo como comunismo, han propiciado la no participación del estado, ya sea a través de libre mercados o la revolución del proletariado. De todos modos, ninguna economía real en el mundo ha logrado desaparecer al mismo, y la discusión pasa por establecer hasta donde y como debe intervenir.

El Covid-19 ha puesto en primer plano nuevamente esta discusión. Ya sea en forma de asistencia social, por medio de los paquetes multimillonarios como hizo Europa o Estados Unidos (y en mayor o menor medida todos los países del mundo), como así también, en forma de inversión para investigación o infraestructura, los estados se han convertido en sostén de gran parte de las economía locales. Lo cual abre otra cuestión ¿Cómo se deben financiar los estados? Hasta ahora lo han hecho con déficit fiscal, tomando deuda o emitiendo moneda. Sin embargo, el mismo Biden es quien ha propuesto un aumento de impuesto a las mayores ganancias. Incluso ha propuesto una unión mundial junto a Europa y los principales países del mundo para grabar riquezas a multinacionales y evitar la elusión fiscal.

«El Monitor Fiscal del FMI estima que durante 2020 el “paquete” fiscal de todos los Estados del planeta, para hacer frente a la pandemia, fue de 14 billones de dólares ($14.000.000.000.000), que incluyen mayores gastos y recortes tributarios. Este monto equivale a casi el 15 % del PIB mundial, lo cual evidencia la magnitud del “paquete” de ayuda, probablemente el mayor de la historia en una crisis que incluye a todo el planeta, sin contar las dos guerras mundiales.»

Lo que dejó el 2020 en materia fiscal en el mundo (Texto recomendado abajo)

Les dejo unos textos para que profundicen sobre estas discusiones. El primero trata sobre el crecimiento y los paquetes de ayudas aprobados en EEUU. El segundo un texto de Remes Lenicov, ex Ministro de Economía, donde realiza una reflexión sobre el rol del estado en Argentina. El tercero, un texto sobre los gastos en el mundo a raíz de la pandemia y el último trata sobre el rol de los sistemas tributarios en la redistribución de ingresos para América Latina.

La verdad que no tengo la respuesta sobre cual debe ser el rol de estado en Argentina ni como debe financiarse para ser más progresivo (o al menos, no ser tan regresivo). Pero si se que se necesita una reforma urgente. Es imposible sostener un estado deficitario durante 60 años (argentina tuvo superávit fiscal solo 8 años desde 1960) como así también es imposible sostener un país con 40% de pobreza y 50% de informalidad laboral sin intervención del estado. Por lo tanto, bienvenida la discusión y ojala aportemos un granito de arena para cimentar las bases de una reforma hacia políticas de estado sustentables para los próximos 20 años. Te invito a opinar sobre cual consideras qué debe ser el rol del Estado.

¿Es valido el cansancio para relajar los cuidados?

Varios meses han pasado desde el confinamiento total que vivió Argentina, y la mayoría de las actividades han vuelvo con una «nueva normalidad», es decir con un protocolo más o menos estricto que requiere uso de tapabocas, higiene permanente y distancia social. La economía sigue resentida y se espera una lenta recuperación, especialmente en los sectores de turismo y esparcimiento, aunque con la amenaza permanente de cierre por la creciente segunda ola de contagios.

¿Esta vuelta a las calles en medio del crecimiento de casos es peligrosa? En realidad, convivir con el virus es peligroso pero inevitable. El problema es la relajación, entendida como la falta de atención de protocolos o la exposición a situaciones de alto riesgo en forma innecesaria, como ser una fiesta de cientos de personas. Léase bien, no es el problema que la gente trabaje, visite amigos o se entretenga sino como y donde lo hace.

Tal vez, por el descreimiento en los políticos, o el hartazgo de las noticias, o por falta de conciencia social, nos relajamos. Incluso empatizamos con algunas situaciones, como viajeros varados en otros países, sin medir el verdadero riesgo en el que estamos. La falsa sensación de seguridad, proporcionada en parte por la vacuna y en parte por el verano que hemos pasado, ayudó en la relajación. Y acá me permito un llamado de atención. Hay que volver a cuidarse al extremo, no hay excusa para relajarse, y mucho menos aducir cansancio. Si no lo haces por vos, hacelo por tus familiares o por el prójimo o por quien te plazca, pero cuídate.

Te dejo para leer algunas noticias que salieron relacionadas al tema. Desde la barbaridad de las fiestas clandestinas hasta la necesidad, no solo en Argentina sino el todo el mundo, de no relajarse, ya que la pandemia aún no termina.

Este es el momento de actuar, con conciencia individual y conciencia social. Actuar con responsabilidad, con grandeza, con amor propio, por vos y por los demás. Levantemos la cabeza y veamos como el mundo esta luchando con el virus, no seamos arrogantes ni soberbios, no creamos que a mi no me toca, ni seamos infantiles de caer en grietas sin sentido. Solo actuando como sociedad podremos recuperar nuestras vidas, nuestros amigos, nuestras reuniones y, por qué no , nuestras fiestas.