El responsable del fracaso

Desde marzo de este año, cada vez que me consultaban, decía que si Argentina tiene 10.000 muertos en la pandemia sería un éxito. Hoy superamos ese número. Un amigo con memoria me preguntó, ¿Entonces es un fracaso? Vamos por parte le respondí.

El éxito o fracaso sobre la cantidad de muertos, las debemos evaluar comparando el total de muertos del año vs. años anteriores, y la muerte prematura en los próximos 5 años. De esta manera, considerar los muertos CON Covid y los muertos POR Covid. Debo admitir que en marzo no esperaba que para septiembre sigamos con la Pandemia, y menos aún, que el último mes se hayan triplicado los muertos respecto a los primeros 5 meses. ¿Entoces fue un fracaso la cuarentena? Inquirió mi amigo.

La cuarentena nos permitió ampliar y reforzar el sistema de salud y nos permitió aprender a atender a los pacientes bajando la letalidad de la enfermedad. Lo que no aprendimos fue a convivir con el virus. Parte de la sociedad no valora lo que no sucede (recomiendo leer lo que no sucede no se valora), entonces como hubo pocos muertos en los primeros meses y una gran crisis económica, el virus no existió o era solo una gripe. Otra parte debió salir a trabajar y se expuso sin saber cuidarse. La cuarentena no fue un fracaso, tampoco un éxito. ¿Entonces fue un fracaso la política? Volvió a preguntar mi amigo.

Creo que desde la política se hicieron cosas importantes, como con la IFE y el ATP o en la unión que en principio mostraban Fernandez y Larreta. Pero han errado en otras, como querer imponer reformas transcendentales en medio de la pandemia o declaraciones cruzadas que no sumaron. La crisis económica es muy profunda, más que otros países de la región, y aunque partimos de una situación delicada, el error es culpar a la anterior gestión. Se ha politizado la pandemia y eso genera problemas. No veo un fracaso o éxito en la política. Y entonces ¿Quien es el culpable del fracaso? Irritado mi amigo volvió a preguntar. Superamos los 10.000 muertos, la expectativa va en aumento y estamos en medio de una crisis económica.

No creo que haya sido un fracaso. A principio de la pandemia las predicciones sin cuarentena eran de 40.000 a 200.000 muertos en los primeros 2 meses. Y que la economía caería desde el 6% al 10%. Pero eso es contrafactico, nadie puede probar que hubiera sucedido realmente. Tampoco podemos hablar de éxito sin que la pandemia haya pasado y sin recuperación económica. Me parece que el fracaso es buscar en el otro al culpable y no hacerse resposable. De esto se sale como sociedad, incluidos los políticos, los sanitaristas y cada uno de nosotros. Te quiero dejar dos textos pequeños que nos representan e ilustran mi punto. El primero del genial Tato Bores y el otro del Dr. Trimboli, un referente de la salud mental a nivel mundial.

En resumen, todavía no hay fracaso o éxito. Esta en nuestras manos, entonces dejemos de culpar a los otros y aceptemos lo que podemos hacer. Usemos el barbijo, mantengamos los 2 metros de distancia, mucho lavado de manos y evitemos los encuentros en lugares prohibidos. ¿Vos qué pensas?

Ciencia, desarrollo económico y salud

El desarrollo futuro de los países es la investigación, las tecnologías y las aplicaciones científicas. La ciencia no es un gasto, es una inversión, pero una inversión a largo plazo. Estos avances tienen el potencial de mejorar la calidad de vida de la personas y, por supuesto, repercuten positivamente en la salud. Pero no todo avance y desarrollo económico se traduce en mejoras para la población. Por el contrario, determinadas inversiones tienen un peligro potencial para la salud y la calidad vida de la personas.

La discusión de los últimos días sobre inversiones se centró en las granjas de cerdos y los incendios en Córdoba. Particularmente, en medio de una pandemia causada por una zoonosis, las razones de instalar granjas de cerdos, que no quieren en China, son al menos cuestionables. Se deberá analizar muy bien el proyecto con el impacto ambiental y los riesgos para la salud. El caso de Córdoba es distinto, ya que aquí hay intención de destrucción medioambiental con el fin de un futuro negocio. Por lo tanto, es necesaria la intervención del estado para evitar mayor destrucción.

Les dejo unos artículos para analizar y profundizar en estos temas

El avance real llegará de investigaciones y aplicaciones tecnológicas, es por eso que la buena noticia de la semana fue el lanzamiento del SAOCOM 1B. Permitirá grandes beneficios económicos como así también incentiva a nuevas y más investigaciones. Esperemos que el país tome una política de estado y no una política partidaria.

Espero sus opiniones y los invito a enviarme otras buenas noticias sobre avances tecnológicos y científicos con alto impacto positivo para la salud que nos enorgullezcan como Argentinos, Latinoamericanos o ciudadanos del mundo. Saludos

El Covid-19 afecta a los más débiles. ¿Pero quienes son?

El virus no mira a quien contagia pero si a quien afecta. Desde los países hasta las personas es sobre los más débiles donde el virus causa estragos. Pero hay distintas debilidades. Están las debilidades individuales, entendiendo que las personas mayores, enfermas o con predisposiciones genéticas son aquellas que están más expuestas. Podemos ver como la tasa de letalidad en Ciudad de Buenos Aires aumenta de 1,55% para el rango 50-59 a 4,8% para 60-69, a 11,27% para 70-79 y a 18,7% en mayores de 80. Por lo tanto, debemos cuidarlas más y mejor, y una parte importante para esto, es cuidarnos todos y bajar la circulación del virus para no contagiar a estos grupos.

http://www.buenosaires.gob.ar/coronavirus 27/08

Por otro lado, están las sociedades más débiles. Aquellas sociedades más inequitativas, con grandes desigualdades sociales. En estas sociedades, las más vulnerables sufren más contagios, tienen menos acceso al sistema de salud, presentan mayor tasa de letalidad y sufren más las consecuencias económicas. Como ejemplo, tenemos el caso de los indígenas, latinos y afroamericanos en EEUU.

https://www.bbc.com/mundo/amp/noticias-internacional-53314898

Finalmente, tenemos países más débiles, los países de bajo ingreso e ingresos medios bajos. Se caracterizan por tener grandes problemas de acceso a la salud, educación y alimentación. Gran parte de la población está sumisa a la pobreza y los estados, a pesar de los esfuerzos realizados y algunas excepciones, no lograron evitar los colapsos sanitarios y/o económicos. Acá vale destacar dos puntos. El primero, muchos países de altos ingresos han sufrido estos colapsos, sin embargo, la diferencia radica en la posibilidad de acceso al financiamiento para planes de rescate y recuperación. Por otro lado, países pobres, donde el virus no entró o no se expandió, han perdido financiamiento para sus programas básicos como acceso a la alimentación o al agua segura, consecuentemente, el virus genera muertes y pobreza aún sin contagiar.

https://www.afp.com/es/noticias/17/el-mundo-refuerza-medidas-para-contener-rebrotes-del-coronavirus-doc-1ws6rw3

Te dejo, como siempre, artículos para que analices y profundices los temas que sean de tu interes.

Este no será la última pandemia, espero que hayamos aprendido que para lograr mejores resultados debemos cuidar a los que nos rodean, especialmente a los más vulnerables, tener sociedades más equitativas y países con mayores ingresos. De otro modo, la historia se repetirá. ¿Es posibles o solo una utopía?

La inmunidad comunitaria ¿Es posible sin la vacuna?

Una nueva noticia sobre el Covid-19 nos sorprendió hoy cuando un informe de la Universidad de Hong Kong confirmó el primer caso documentado de re-infección. Si bien hubo casos donde el mismo paciente tiene diversos estudios positivos con una diferencia temporal, no se ha podido documentar que se trate de una nueva infección o que se haya reactivado la misma. Tampoco se pudo documentar si los test realizados no han presentado falsos positivos. En este caso, el informe de la Universidad de Hong Kong concluyó que las secuencias genéticas de las cepas del virus que contrajo el hombre en abril y ahora son “claramente distintas”, según la agencia de noticias EFE.

Hasta ahora, la discusión técnica se centraba en el rol de los anticuerpos, que se pierden en pocos meses, y los mecanismos, como la inmunidad celular, que son importantes en la protección a largo plazo. A raíz de esto, la discusión política se dividía entre los aislamientos de las poblaciones o buscar la inmunidad comunitaria (también conocida como la inmunidad del rebaño) a través de los contagios masivos. Las reinfecciones y lo poco que se conoce realmente sobre el Covid-19 y nuestro sistema inmune, ponen serías dudas sobre la posibilidad de alcanzar la inmunidad comunitaria sin la vacuna.

Suecia ha sido hasta ahora el país que ha adoptado la estrategia más blanda frente a la pandemia, permitiendo que continuaran abiertos bares, restaurantes y escuelas, en busca de la inmunidad del rebaño. A pesar de las críticas internacionales, y algunas críticas internas (como en todos los países del mundo), ha seguido firme en su estrategia y ha logrado bajar el numero de contagios y muertos diarios. Sin embargo, el costo social en vidas ha sido muy alto, especialmente comparado con otros países escandinavos. Según los expertos, aún están lejos de alcanzar la ansiada inmunidad comunitaria. De todos modos, el tiempo será el único que dará o no la razón sobre las estrategias adoptadas.

Les dejo unos artículos periodísticos acerca del los temas expuestos.

Como cierre, me parece importante resaltar dos puntos fundamentales. El primero, que no te puedo responder a la pregunta del titulo. Siendo que hace menos de 10 meses que el virus contagió a los seres humanos debemos convencernos que «solo sé que no sé nada». Demos ser humildes, no enceguecerse con nuestras creencias y saber que nos queda mucho para aprender.

El otro punto, debemos recordar que un país podrá adoptar un estrategia de infección masiva cuando tiene un sistema de salud accesible, equitativo y con capacidad de respuesta y adaptación . A pesar de los extraordinarios esfuerzos del sistema de salud y el sobre trabajo que hemos realizado desde adentro, nuestro sistema no cumple con estas condiciones.

Como siempre, te agradezco haber leído toda la entrada y te pido tu opinión en los comentarios. Nos leemos.

El último adiós

Otro delicado tema que nos trajo la pandemia es la muerte y el derecho a decir adiós. El caso de Solange Musse, nos trajo a escena nuevamente esta cruel problemática. Su padre no puedo ver a su hija en los días previos a fallecer porque no logró superar el protocolo para ingresar a Córdoba (él viajaba desde Neuquén). Sin embargo, esta no es la única arista del problema, a diario nos encontramos con familias que no pueden despedirse porque no pueden entrar a los hospitales, clínicas o sanatorios. También sufren la imposibilidad de hacer velorios y, quienes su familiar hayan sido positivo de Covid-19, tampoco pueden realizar entierros. Es decir, la pandemia afecta a infectados y no infectados por igual, los rituales debieron cambiar para todos.

La medicina acepta su limite, consecuentemente considera a la muerte como parte de un proceso natural y finalmente imposible de impedir, e incorporó a sus especialidades los cuidados paliativos. Según definición de la OMS, «son un modo de abordar la enfermedad avanzada e incurable que pretende mejorar la calidad de vida tanto de los pacientes que afrontan una enfermedad como de sus familias, mediante la prevención y el alivio del sufrimiento a través de un diagnóstico precoz, una evaluación adecuada y el oportuno tratamiento del dolor y de otros problemas tanto físicos como psicosociales y espirituales«. Dada esta definición, tanto el enfermo como la familia deben ser incluidos, debiendo desarrollarse protocolos que permitan, bajo condiciones seguras, despedirse a ambas partes y permitirle a la familia iniciar el duelo.

Seleccioné algunas notas periodísticas para que puedan leer y profundizar en los distintos aspectos y la complejidad que conlleva esta temática.

Les acerco unas serie de reflexiones propias que quiero compartirles.

Primero, el dilema que se plantea el derecho a la salud pública, que como bien explican las autoridades cordobesas, deben velar por la población de Alta Gracia, y el derecho a la salud individual, particularmente cuando vemos la cara de quien sufre y nos ponemos en lugar del padre o la misma Solange. Aquí, entran en juego disciplinas como derecho, medicina, sanitarismo o filosofía como también valores éticos y morales que la sociedad debe discutir.

Segundo, buscando noticias sobre el tema, descubrí que estos problemas han aparecido en nuestros medios en marzo y abril, cuando se discutían en Europa. Aquí, que hemos aprendido mucho sobre la pandemia de ellos, desde la necesidad de aislamiento temprano hasta conocimientos para tratar a los pacientes, en este punto hemos quedado muy retrasados. Los protocolos apenas se han presentado en un par de provincias y solo un puñado de sanatorios y hospitales han incorporado protocolos por su cuenta.

Finalmente, creo que la pandemia nos mostró lo frágil que es nuestra vida. A veces, dejamos pasar momentos importantes para concentrarnos en hechos pocos relevantes. Sin animo de caer en golpes bajos, simplemente te quiero recomendar que leas este texto de Juan Pablo Duque Parra, Vulnerables.

Te mando un saludo, y como siempre, te invito a que dejes tus comentarios aquí abajo para que podamos seguir leyéndonos.

Las cosas que no suceden no son valoradas

El otro día escuchando al Ministro de Salud, Ginés González García, dijo la frase del titulo «las cosas que no suceden no son valoradas». Él lo dijo en el contexto de lo poca valorada que fue la política de tabaco de su gestión anterior. Yo inmediatamente lo relacione con la pandemia que vivimos. El sistema de salud en Argentina no estuvo saturado ni vimos imágenes de piladas de cadáveres, por lo tanto, un porcentaje de la población no tomó conciencia del peligro real del Covid-19. Como no paso una tragedia no se valora. Esto no es una valoración política, sino que me pasa con amigos, parientes y conocidos. Ya varias veces me han dicho «la cuarentena al final no sirvió para nada» o «ya fue, al final fue un negocio de los mismos de siempre».

Entonces, recordé un video que hice sobre el valor de la salud. En general, no valoramos la salud, sino la enfermedad. Y, consecuentemente, tenemos un sistema de salud pensado más en curar la enfermedad que en generar salud. La no valoración se convierte en indiferencia hacia el sistema de salud por parte de la gente en su vida cotidiana. Mientras no está enferma no le preocupa el sistema de salud, ni su mejora ni su empeoramiento. Esta indiferencia genera indiferencia por parte de los políticos (pocas personas cambian el voto por una propuesta de salud o porque algún gobierno priorizó al sistema de salud) y el consecuente desfinanciamiento. Si la salud no genera votos (pero si los puede hacer perder) pierde prioridad en la agenda política. Pero no pasa solo acá, Obama logró que por primera vez en la historia EEUU tenga menos del 8% de la población sin seguro de salud (la media histórica es del 15%) y, sin embargo, perdió la reelección.

Sin embargo, es muy fácil culpar a la gente que, por indiferencia o porque no tomar conciencia del riesgo o por su no valoración, el sistema de salud se encuentra en un estado crítico. Si queremos tener una población sana, debemos enseñar a valorar la salud y no la enfermedad desde el sistema de salud. Ese será uno de los desafíos de los sistemas de salud post pandemia. Para mantener la salud en agenda, el sistema de salud debe romper con la indiferencia y no esperar a la gente que se interese por si sola, es decir que se enferme.

Para esto debemos generar sistemas basados en la Atención Primaria de la Salud. Este es un concepto, formalizado hace más de 30 años, que ha demostrado gran costo efectividad. Para eso, primero debemos formar más Recurso Humano y generar una verdadera Política de Salud que valore a los agentes de Atención Primaria. Si algo nos debe enseñar el Covid-19 es que el primer y principal límite es contar con personas capacitadas.

Les dejo el video de la entrevista al Ministro, que le realizaron de Lide Argentina y mi video, Valorar la salud, de menos de 8 minutos donde describo desde mi experiencia personal, este punto. Luego les dejo los resultados de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo donde claramente vemos que tenemos serios problemas de promoción y prevención y hacia adonde debe apuntar un sistema de salud. Finalmente les dejo un documentos sobre estrategias para el desarrollo de equipos de APS.

Vos, ¿valoras la salud o la enfermedad? ¿Sabes valorar lo que no sucede? Te leo y seguimos en contacto.

¿Cómo se comunica el peligro del Covid?

Como sabemos desde hace aproximadamente 8 meses el mundo lucha contra el covid-19. A pesar de las diversas estrategias, prácticamente ningún país pudo controlar el virus, ya sea porque los casos crecen sin parar o entran en una segunda ola. La gran esperanza es la vacunación, que a pesar de los anuncios, recién estarán disponibles para 2021.

Consecuentemente, la comunicación es fundamental para que las poblaciones continúen las respetando las medidas impuestas, como ser aislamiento, distancia, tapabocas y diversos protocolos. A pesar del cansancio, de los malhumores sociales, las incomodidades, los manejos y desmanejos políticos y/o mediáticos, y cualquier otra excusa, debemos entender el peligro latente del virus, tanto individual como social.

«La comunicación de riesgo busca ajustar la percepción subjetiva del peligro. En nuestro país existe, a la par, una grave subestimación del riesgo y un repunte de casos» expresó @Sifuentesric en twiter desde Peru con un gran hilo sobre mensajes efectivos. Yo, con su permiso, les acerco algunos videos clasificados según el tipo de mensaje.

Mensajes que generan temor o miedo

Gobierno de Canarias – «Reunión familiar»
Comunidad de Madrid – «Hay cosas que dan más calor que una mascarilla»

Mensajes de testimonios

Valencia – «Sé prudente»
Argentina – Médicos

Mensajes segmentados (en este caso dirigidos a jóvenes)

Valencia – «Sé prudente»
Véneto – «Todo se detendrá de nuevo»

Mensajes pedagógicos.

Ohio – «La distancia social funciona»
Australia – «
Distancia social»

Mensajes de contención emocional. «En tiempos de riesgo manifiesto y duradero, se genera hastío, desgaste y cansancio. Es ahí cuando las emociones positivas pueden jugar un necesario rol de sostenimiento y ánimo.» @Sifuentesric

España – «Este virus lo paramos unidos»
AFA (Argentina) – Nadie sale campeón solo

A vos ¿Qué mensaje te pareció más útil? ¿Qué opinas que falta comunicar?. Los quiero leer. Saludos.

Un gran alivio

Hoy se anunció la producción de la vacuna de AstraZeneca que eligió al laboratorio argentino Mabxience, del Grupo Insud. Será una vacuna donde Argentina será responsable de la producción de la sustancia activa del la vacuna y México será la encargada de envasar el inóculo y completar el proceso de producción. La producción está prevista para el primer semestre 2021, y Argentina accederá entre 6 y 12 meses antes que otros países de la región. «Es una solución para el futuro, pero no para el presente. El problema no está solucionado», advirtieron durante la conferencia. También se enfatizó en mantener los cuidados para evitar que siga propagándose el virus en nuestro país en la actualidad.

Según explicó el presidente “el objetivo es fabricar entre 200 y 350 millones de dosis” que serán distribuidas en toda América Latina a un costo que rondará entre los 3 y 4 dólares. Un costo muy por debajo de los 20 a 50 dolares que se especula en otras regiones y que permitiría acceder a países de ingresos medios y bajos. Esto es realmente muy bueno, especialmente porque la principal duda era sobre la accesibilidad. Aunque nada está dicho, Argentina tiene una gran luz de esperanza. Sin embargo, no hay que olvidar, que ayer 11 de agosto, muchos cuestionaban a Rusia dado que «la vacuna anunciada debía estar en fase III o había acelerado los procesos» o «algo raro había». (ver Vacunas y la guerra política. En el medio la gente)

Les dejo algunas notas y opiniones interesantes sobre el anuncio.

Desde el punto económico, como bien advierte en la nota Jose Luis de Haro, para el economista.es, la vacuna no será la panacea inmediata contra la crisis económica. Primero porque la vacuna está en fase III, y a pesar de los buenos resultados mostrados, no están terminadas las pruebas ni está aprobada para la comercialización por ninguna agencia reguladora. Segundo porque la producción mundial para 2021, aprobando las 4 vacunas más avanzadas, se estima que no superaría las 1.000 millones de dosis (somos 7.700.000 millones en el mundo). Tercero porque controlar la pandemia es el primer paso, luego se requerirán muchas y nuevas políticas de reactivación dado la profundidad de la contracción económica actual y el desempleo que se ha generado. Por ultimo, y tal vez lo más importante, porque la reactivación económica deberá ser acompañada por mayor justicia social y una redistribución de los ingresos. Si está condición no se da, y solo una parte de la población se beneficie del crecimiento y la prosperidad, dejará a las sociedades expuestas ante nuevas pandemias. Es claro que la pandemia afecta más a los países que no tienen acceso universal a la salud, que tienen mayor pobreza y mayores inequidades. Espero que hayamos aprendidos que esto afecta a toda la población y no hay salvación individual.

A pesar de todo, se vislumbra una luz al final de camino y eso nos da una gran esperanza. Las lecciones de la pandemia deben ayudarnos en este nuevo camino, deben guiarnos hacia una sociedad más justa. No cantemos victoria antes de tiempo, nos debemos cuidar más que nunca para salir de esto todos juntos. Ya queda poco. Y a vos ¿Cómo te impactó el anuncio?

Vacunas y la guerra política. En el medio «la gente»

Hace más de 9 meses que el mundo lucha contra el Covid-19. Una guerra sanitaria y económica. Y por supuesto, se desató una guerra política por el nuevo orden mundial, que se encrudeció con el anuncio de la vacuna «Sputnik V» por parte de Rusia.

Varias voces críticas, entre ellas de la OMS, alertaron sobre la velocidad del desarrollo. Por el contrario, Putin afirma que es segura y efectiva, que más de 20 países la solicitaron e incluso que la han probado con una de sus hijas.

En el medio «la gente», nosotros, que estamos esperanzados con volver a ver a nuestras familias y allegados, que añoramos volver a parte de nuestra vida anterior (aunque sabemos que deberemos resignar la otra parte). ¿A quien creerle? ¿Cuál será más efectiva? Solo el tiempo lo dirá.

Tres reflexiones. La primera, que esto no debe ser un argumento para ser Antivacuna. Por el contrario, millones de vidas son salvadas diariamente por las vacunas existentes. Por otro lado, el aislamiento físico, el barbijo y la higiene son medidas preventivas pero no logran inmunidad por si solos, será necesaria la vacuna para acabar con el virus (ver Así se comporta una enfermedad que no existe vacuna). Finalmente, la otra gran incógnita es la accesibilidad de la vacunas. Somos 7.700 millones, una cifra imposible de alcanzar en producción de corto plazo. Por lo tanto, se deberán priorizar los grupos de riesgo. ¿Será así o el mercado triunfará? ¿Tendrá un valor asequible para los países más pobres?

Les dejo para leer diversas noticias y profundizar

¿Vos, qué opinas? ¿cuando volveremos a la normalidad o empezaremos una nueva? Ahora quiero leerlos a ustedes en los comentarios. Hasta la próxima.

¿Por qué aumentan los casos a pesar de la cuarentena?

La Argentina logró contener los contagios en los primeros meses de la pandemia. Sin embargo, el virus comenzó a circular, y a pesar del intento de volver a fase 1, los contagios aumentan. ¿Por qué la gente circula más?

La respuesta, a priori, es por la necesidad económica. El aislamiento social impide trabajar, dejando sin posibilidad de ingreso a empresas, autónomos y trabajadores informales. Por ende, aquellos afectados considerados rubros no esenciales, a pesar de la ayuda del estado, llegó un punto que no pudieron aguantar más e intentan retrasformarse, trabajar a pesar del impedimento o cerrar. Se perdieron más de 350.000 empleos registrados entre enero y mayo 2020, según los datos oficiales (ver gráficos).

http://trabajo.gob.ar/estadisticas/trabajoregistrado/
http://trabajo.gob.ar/estadisticas/trabajoregistrado/

A pesar de la contundencia de la respuesta económica, hay otras respuestas complementarias. La primera es por los sesgos mentales. El «sesgo de optimismo», descripto en la economía del comportamiento, nos muestra que consideramos que los riesgos son menores a los reales. Así tomamos actitudes riesgosas asumiendo que «nada nos va a pasar». Salimos más de lo necesario, almorzamos con compañeros del trabajo o visitamos parientes. Algunos casos, ya rayan lo ridículo como las fiestas de 100 personas. También actúan otros sesgos como el «sesgo del presente» donde preferimos beneficios inmediatos a beneficios aún mayores en el futuro, o «sesgo de omisión” que preferimos que ocurra un daño por no tomar medidas en lugar de como consecuencia directa de las acciones que tomamos.

Otra respuesta es la necesidad social y las consecuencia psicológica del encierro. Con una cuarentena prolongada, las enfermedades mentales comienzan a aparecer. Ya hace varios años que la pandemia de salud mental hizo su aparición y se proyectaba que el 25% de la población sufre o sufrirá algún problema. A partir del coronavirus, surge del 10mo. informe del «Observatorio Psicología Social Aplicada» de la UBA, que los indicadores negativos de salud mental siguen creciendo en intensidad, con un 65% estar peor que antes de la cuarentena. Si bien no hay un dato certero, la salud mental, sería otra de las causas de la mayor circulación de la gente.

Les dejo para que lean artículos e informes para profundizar.

Seguramente hay muchas otras causas, ¿Vos rompiste la cuarentena innecesariamente? ¿Por qué razón? Me gustaría saber tu experiencia en los comentarios.